Parte III
Cuando pasé Ciclos Básicos, venían los clínicos y yo vivía muy lejos de los hospitales a los que nos mandaron en cuarto semestre que fue el HGA (ya escribí una entrada previa que fue la parte I, de hecho).
En ese momento se había abierto tres sedes hospitalarias pero las tres en Estado de México, siendo que vivo a escasa hora u hora y media en carro a la escuela, al hospital era 1 hr 30 min aprox con tiempo en carro y en metro, mi primer sede también me quedé en resi pero a veces iba a veces no, por eso de que ya teníamos libertades y podía dormir donde me placiera, o sea, en mi casa, o en resi, sin problema alguno
Aquí ya era la otra residencia, donde eramos libres y no estábamos en encierro total.
Básicamente aquí el dormitorio era compartido, eso si, niña + niñas, no revueltos, estaba prohibido, según...
aquí dormíamos
Cuando pasé a hospitales, era mi mayor anhelo en la vida, ¡¡me sentía ultra mega feliz!! no importaba la distancia que estaba a muchísima de casa, me sentía plena, me encantaba el HGA así fuera de segundo nivel, me enamoré de mi urgenciólogo arrogante, ese...
que con solo mirarlo, se me prendía algo dentro de
mi, y al mirar sus manos, me derretía completamente, conocí y aprendí
cosas básicas de un hospital de segundo nivel, no estaba lista para un
tercer nivel, como lo mencioné en entradas previas, en mi primera
rotación (URGENCIAS) estaba atónita, vi morir, vi reír, vi esperanza, fe
y sobretodo supervivencia, pasé por las básica que eran: cirugía,
Medicina Interna, Medicina Preventiva excepto pediatría, esa fue más
adelante aún no estando en ese semestre esa materia, y era ¡divinamente
encantador! mi primer cirugía real, mi primer curación, catéter, sonda,
amigos MIP's R's... en fin, me sentía como nunca en la vida, por
supuesto que había día buenos y malos, como siempre y como todo, eran
más buenos que malos, a mi paso por Imagenología...el Dr. Peraza era un
dandi jaja tan lindo el doc... nos compraba comida, dulces etc.
El
HGA quedó en mi corazón porque fue mi introducción a lo que decidí ser,
me dejaban practicar con pacientes reales, contacto directo en
cirugías, me encantaba un MIP de Anahuac, Karla y yo amábamos a Bebo,
nuestro favorito tomador de coca-cola, simpático que nos hacía el día
con sus bobadas y era cuando estaba el mundial de futbol jajaja ¡nos
poníamos en el consultorio a ver partidos! cuando se podía claro, en una
imagen en IG, le puse "mis hombres" eran tan espectaculares así que si,
tenía que tener un final, un final muy bueno honestamente.
Hasta
que la magia y encanto terminó, pasé a quinto semestre y TODO se
arruinó, lo que yo conocía un mundo pequeño, se tornó en inicialmente un
infierno (por Cardiología) en ese momento se abrirían dos hospitales
Ecatepec y el 20 ¡obvio no iría a parar a Ecatepec! ¡por Dios Santo! (es
la escoria del país eh) en fin... como niña privilegiada pedí el
veinte, un hospital que no era llamado "Hospital" si no "CMN" o sea...
Centro Médico Nacional, más allá de un hospi común, es tercer nivel (el
máximo nivel en México) ubicado en una de las mejores zonas de Ciudad de
México, solo entramos unas cuantas y solo habitan ahí, seres míticos y
creídos, seres repugnantes e indudablemente los mejores, se supone,
según el promedio y puntaje obtenido en el examen nacional... Bueno
después de la intro de este CMN nos sentíamos perdidos por lo ENORME que
es, cuando te acostumbras lo conoces, te ubicas y sigue siendo enorme
pero ya conocido, mi mejor rotación fue en Septiembre, porque... han de
saber que de las 7 materias que llevábamos solo íbamos a 5 y dos en la
escuela las tomábamos los sábados...
de esas cinco materias (Neumo, Cardio, Otorrino, Oftalmo y Hemato rotábamos en esos servicios 1 mes...)
la
primera rotación fue Hemato, donde no sabíamos ni que hacer e íbamos a
Banco de Sangre, eramos los consentidos y nos daban hasta desayuno de
las personas que iban a donar, han de saber que este CMN no es
cualquiera, digamos que es de un clasicismo si lo comparamos con un
Instituto Mexicano del Seguro Social...
Comentarios
Publicar un comentario