Dimanche 30 Ao û t 2015. Mon cœur… Fue que en el trance que tuve por tanta medicina que me metí, decidí una noche amarle. Fue tan real, que en el mismo sueño desconfié de lo que veía y no lo creí sino hasta que toqué su mano que era de carne y hueso. Como era de esperarse, inmediatamente me aferré a su cuerpo. Lo abracé muy fuerte, fortísimo. Toqué su ropa, su cabello. Me dormí en su aroma. No quería soltarlo nunca. Quería ser su osilla por siempre. No quiero que nadie más me cuide, ni que nadie más lo cuide porque yo solo quiero quererle y amarle a él, aquel hombre que hace que me palpite el corazón y sienta emociones fuertes. No quiero ir con el médico porque los médicos me caen mal, los psicólogos, los gastrónomos y los biólogos, los sociólogos y los pedagogos, los licenciados y los estudiantes de cualquier carrera, el fármaco hace su efecto, porque claro debemos aclarar que existe una diferencia entre un fármaco y un medicamento. Regresan...
Blah…blah…bah! ♥