Para la época de apareamiento los machos de muchas especies comienzan a
lucir plumajes muy vistosos y a preguntarles a las hembras si les
gustan los Smiths.
Hace un par de semanas recordé a Gatsby...
Cada día es un nuevo día para el otro, cada día solo hay la esperanza
de que no sigamos queriendo vivir, como nos los hicimos saber el día anterior. Cada quien seguía, cada quien su vida, sus sueños, sus proyectos.
Era un día muy soleado, y yo en vacaciones, pero tuve que ir a la escuela uniformada, de blanco etc, nos dimos la última mirada...
Después de más de 3 años, coincidimos en un restaurante del que es dueño Carlos Slim, era medio día y por minutos, segundos volveríamos a concordar desde el estacionamiento, al parecer por escasos mini segundos, sentía que se me salía el corazón, lo más irrelevante de este caso es, habiendo más de 8 851 050 habitantes en la Ciudad de México, nuestros caminos volvieron a juntarse por más bizarro que pueda verse, o pensarse, la última reacción que hubiese pensado tener, la tuve, esbozar una sonrisa breve y él, bueno él solo me miró a los ojos como se miran dos amantes después de haberse matado suavemente, espero y ruego a Dios, no volverlo a ver nunca más.
Después, nada... Quiero pensar que los fantasmas se han ido ya con ese fatal encuentro. Adiós amor, ¿o es a su manera? Lame, mata desamor a la sed; allí me sé
semilla de sal, aroma, sed. Átame mal. Arena, musa: sé oro, más oída.

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