De haber sabido que tu costilla me costaría el corazón, hubiera preferido ser invertebrado. o nce diez de la mañana, caminé muchos kilómetros. Sabía que hacerse ilusiones, era estúpido. Yo haría un examen, a la una de la tarde, quizá lo hubiera hecho él, per o no había estética, y la fuerza de gravedad de aquel día era muy pesada, no había señales. Lo miré con esos ojos que no son míos, sino de él, le dije que tenía sueño. En todo caso, no era recomendable haber salido, iba a ser inhóspito a la razón, él ya no está y aún quedan rastros de sus ideales. Buscando a usted, todos los amantes bailan, están llenos de concupiscencia, pasión, en los rincones; seducciones, hay una exquisita debilidad, en medio de las frívolas y macabras noches arrabaleras . El caso aquí es que él, era un novelista francés, le traía de cabeza, le traía café porque en la boca llevaba el alcohol, perdía el control con esa…, aquella impúdica mano que me dijo adiós, la muerte rondaba cerca. Su alma ten...