Ultimamente …
He escrito muchas cosas "amorosas", vagas, estúpidas y embriagantes. Nada que no se haya dicho antes.
He escrito mucho, literalmente me he quemado las pestañas por quitar y poner, modificar palabras y demás, anteriormente ya tenía esto en un borrador, pero creo que ya quedó un poco mejor lo que quiero expresar...le. Quisiera dedicar este penúltimo texto para ti mi querido "Chèri", Gatsby, Pigmalión, a la mierda ...como te llames, Hugo.
Al mundo vil y miserable olvido… tu solemne inspiración henchido, alzo la frente, de delicia lleno el vacío… ¿Dónde está el alma cobarde que teme tu rugir?.
Al mundo vil y miserable olvido… tu solemne inspiración henchido, alzo la frente, de delicia lleno el vacío… ¿Dónde está el alma cobarde que teme tu rugir?.
¿Cómo no tiemblas, bárbaro verdugo?, ciñendo… me arrebata y huyes… yace por la tierra la esperanza mía, que pronto será olvidada. Definitivamente no quiero que me de un síncope porque seamos una clase de solecismo, como un "tú más yo" y nada más, sería cometer una pifia de nuevo y no quiero, me niego rotundamente a hacerlo.
Cascabelito amistoso por fuera, llena de bilis, con ganas de asesinarte por dentro, capaz de sutiles tejemanejes para sacarte de circulación y capaz de conseguirlo porque, al fin y al cabo, ella es el sexo y tú eres la cafetería.
Yo, yo no soy escritora,
No soy poeta
No soy filósofa
No soy filósofa
Ni mucho menos intento serlo.
Eso, no es lo mío, si mis entradas han sido escritas diversamente a como yo soy, o como me expreso, es porque me gusta ser diferente (en ese aspecto), no me gusta limitarme a un sólo género, en este caso científico, me gusta estudiar ávidamente y de todo, ¿Literatura?; La Ileada, a Virgilio, a Sócrates, Sófocles, Valdor, Ossian, Séller, Goethe a mi favorito Shakespeare, Cervantes, a Voltaire, a Moliére, el Cósmos, Las Memorias de Casanova, La Biblia, Ramayana, Lorca, Oscar Wilde, Allan Poe, Von Sacher.M, Lope de Vega, Sor Juana, y un sin fin que abarcaría mucho. Preferiría expresarme como lo hacemos todos con un léxico básico, pero nuestro idioma es tan maravilloso con tantos sinónimos que bueno... se presta para podernos expresar de mil y un maneras, igual, irónica/sarcásticamente, etc. Me gustaría ser como una Pompadour o una Lucrecia Borgia, para no sufrir tanto por las redes del amor…Y tener esa alma de Nerón o mejor dicho de Napoleón pero en el cuerpo de una Friné.
Me mirabas como haciéndote a ti mismo una pregunta, como calibrando cuánto pesaría yo en los brazos de tu vida. O me equivoco y solo pensabas en desnudarme y tumbarme sobre cualquier horizonte, un rato. Quizá no me mirabas y tengo que, antes de interpretar las pistas, decidir si son realmente pistas o no son nada, si ponerme a estudiar o no criptografía cual máquina de signos que no tiene signos para alimentarse y busca las trufas de su afán y si no encuentra inventa.
Tú, que aún eres un Tú aleatorio, como todos los nuevos tús, apareces cargado de promesas, porque sin referencia mi suelo siempre es más fácil aposentar el trampolín de la posibilidad. Todo lo bueno y la pequeña chispa se colocan tan fácilmente en el cesto de la novela nueva.
Me crecen las ganas de construirme una vida porque quiero tener algo que enseñar y compartir, algo que no sea el viaje. Todos hablamos de nosotros mismos, yo quiero escuchar otras cosas que no sean yo, otras cosas que sean tú. Cómo es tu vida, ¿es alta? ¿Es de tu anchura? ¿Está dispuesta a tu tamaño? ¿Cómo son tus martes o fines de semana? De qué lado cortas la manzana. ¿Te acuerdas ya de cómo nos conocimos? ¿Recuerdas cómo iba vestida? Háblame de ti, estoy cansada de oírme hablar de mí. Yo recuerdo tu voz, el bolsillo de tu pantalón beige a cuadros, tu sonrisa malévola, tu constante manera de ofrecerme el perfil, regalándote a mi mirada. Llevo tantos primeros besos imaginados que luego murieron en el baldío que no quiero imaginarme uno tuyo. Por favor, no me beses nunca más.
Sin embargo, esas preguntas ya no quiero formularlas más en mi cabeza, quisiera expulsarlas como a ti mi fútil hospedero, simplemente ya no puedo, ya no quiero. Recordando lo sucedido he tomado la desición de quererle poner fin a esa, nuestra historia que ambos construimos, que ambos vivímos, no se y no le hayo la forma o la explicación en la cual ambos comenzamos a entrelazarnos para llegar ese climax de la historia, donde ésta, tiene que terminar, llegar a su final, ¡pronto debe acabar!. Los sentimientos que experimento son en verdad extraños. Yo no creo si quiera quererle un poco, ni mucho menos amarle, porque eso lleva su gran tiempo, al menos en nuestro primer encuentro no he sentido eso que llaman la fuerza fulminante de la pasión, sino sólo de acción, pasamos de una meseta, a la de la resolución posteriormente… estoy cierta de que lo que nació en mi no es realmente una inclinación de ánimo, sino un hábito del cuerpo que se va acostumbrando a la sumisión de manera lenta, pero inexorable… Yo sufro más cada día, y él no hace más que castigarme con el látigo de su indiferencia, pero para qué preocuparme, para qué molestarme, si desde un inicio supe que los sentimientos aquí no iban para largo, no contarían, se en estos momentos que tienes nuevas y varias presas, como lo fui yo de ti, pero ya fue suficiente, ya me aburriste, ya me cansaste hombre inhumano, no logro soportarte, así que ¿por que sufrir por algo vano, esporádico?, entonces quiero lo que me sea dado querer, menos algo tibio o indiferente, porque él es como el tirano de Dionisio de Siracusa. En este tipo de "relación" uno tiene que ser totalmente martillo, por lo que el otro no puede ser otra cosa que yunque. yo quiero ser un yunque y así ponerle ese Fin que tanto espero.

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