Co-coala-licot...
No me importa en lo absoluto el asunto de redaccion y ortografía ni
escribo asi para que me iguales, quiero que seas tu y que sientas esa
confianza conmigo, y parece que lo he logrado pues te has expresado de
la manera mas tierna y abierta, mas de lo que esperaba.
Definitivamente me ayudaste a abrir un gran boquete en tus
defensas, penetré por un obscuro callejón cercano a las murallas y
encontré muy cerca un paquete que al
parecer me habías dejado ahí a proposito (jajaja que historia tan
rebuscada, me sigues?) Había un gran abrigo largo con grandes solapas
para taparme y que funcionara también para ocultarme de los demás y un
panqué de cajeta para que comiera algo.
Me puse el abrigo y comí con avidez aquel panque, como no habría de devorar todo lo que me ofreces...entonces seguí
la luz. Ya era de noche y me aproximé a lo que parecía ser una calle
principal. Muy cauteloso me acerque a la esquina y pude percatarme que
la mayor parte de la gente ya no estaba en las calles. Una vez que pude
salir a descubierto sin que nadie me viera pude caminar la avenida
principal, pero pronto me gano el cansancio y decidi buscar refugio. No
importa donde haya dormido, estaba fascinado de estar dentro de ti,
vagando entre tus calles y mirando aquella avenida principal que iba
subiendo, inclinada, con varias casas que parecian brillar, tan lujosas,
tan hermosas, y donde cada farol que las iluminaba me recordaba a
ti...y en la parte mas alta como una corona se encontraba tu castillo.
A
pesar de estar dentro de la ciudad, el castillo poseía su propio
sistema de defensa el cual me sería imposible vencer esa noche y que
durante días, semanas, meses...tendría que aprender a conocer.
El
enemigo del sueño que me vencía rapidamente, antes de cerrar los ojos te
imagine en alguna de tantas ventanas, lista para ir a dormir como en
cuento medieval, peinando tu cabello y talvez pensando en mi, sabiendo
que ya estaba dentro y que alguno de estos dias habria de encontrar la
manera de llegar hasta a ti, en secreto, agazapado en la osbcuridad y
apareciendo como sombra detras del tapiz en tu habitacion, en una de
esas noches sin que lo esperaras..."mi lady, estoy aqui, soy vuestro...a
sus pies" - y que dispusieras de mi...
Autor: El Gran Gatsby.
